ARCO se compone de texturas, reflejos, efectos tridimensionales, mensajes más o menos codificados y emociones. Pero también, y sobre todo, se compone de historias. Historias directas sin filtro, como un puñetazo en la cara, cuando por ejemplo Francisco Leiro nos muestra cuerpos humanos apilados, brutalmente atravesados por una columna rígida y lo titula Alepo. Historias de denuncia y paradoja, como el montaje de Isaac Montoya A las puertas del mundo, que recrea en una isla las soberbias y más célebres puertas del mundo, rodeadas y protegidas por los más vergonzantes muros y alambradas del mundo. Historias de seres diminutos, apenas pegotes de óleo en una tabla, muchedumbres humanas en formación linear o circular, un clásico de Juan Genovés. Esta es una crónica interpretativa y libre de algunas de las historias de ARCO 2018. Algunas tienen un par de líneas, otras darían para un ciclo de películas. Ciertas obras inspiran poemas urbanos, otras, manifiestos filosóficos. Pero a todas les corresponde una historia. Aquí os dejo unas cuantas.

Rafa Macarrón

Afterwork, 2018

Técnica mixta sobre lienzo – 226 x 183 cm

Galería Marta Cervera

Nos dimos cuenta tarde de que nos habían crecido más dedos de los que éramos capaces de manejar. Seguimos como si nada: salíamos a tomar una caña después del trabajo y disimulábamos que nos costaba sujetar las botellas, que no sabíamos cuáles apretar contra el cristal y cuáles dejar a su aire, cruzándolos para significar cosas o muy estirados pretendiendo un insulto. Ahora que lucíamos más de un dedo corazón, aquel gesto sencillamente no significaba nada.

Lena tenía más pulgares, índices y meñiques que ninguno de nosotros y tampoco dejó de pintarse las uñas. Seguía acaparando las risas y la atención, aunque todos veíamos que el peso de su mano izquierda ya casi casi le impedía moverla. Nadie decía nada. Continuaba habiendo risas, cigarrillos y calamares a la romana.

Por alguna extraña razón, el perro de Lena babeaba más cada día.

Richard Estes

Subway entrance, Columbus circle, 2015

Óleo sobre tabla – 392 x 489 cm

Galería Marlborough

 

Agárrese al pasamanos Observe los desconchones
Vigile a los niños Aprecie los olores
Evite los laterales Sienta el calor humano
No lleve carritos sin plegar Renuncie a cualquier malhumor

 

Mire hacia delante Admire las estructuras
Enderece su postura Comprenda a los ingenieros
Masculle ideas tontas Rehúya pensar en accidentes
Planifique su pausa laboral Agradezca al sistema social

 

Mark Ryden

Anatomia, 2014

Óleo sobre lienzo  – 137.16 x 76.2 cm

Permítanme que les explique.

Cuando, siendo un infante, dejaron a mi alcance Alicia en el País de las Maravillas, lo leí de un tirón. Y me produjo un terror indescriptible. Confusión y locura por doquier. Esos cambios bruscos de tamaño, imaginé que tenían que doler. No me lo podía quitar de la cabeza.

Más tarde me hice cirujano. Cierto desafortunado día tuve que operar a una niña rubia y de ojos grandes, preciosa y frágil, a vida o muerte. Padecía una extraña enfermedad, sus órganos internos crecían en franca desmesura. Traté de reconstruirla por dentro, pero me fue imposible. Cometí el error de acudir a su funeral y supe que se llamaba Alicia.

Dejé la cirugía.

Jan Fabre

Skull with the Medal of the Order of Leopold, 2017

Galería Javier López & Fer Francés

Polímeros, vidrio, textil, alas de escarabajo joya – 28 x 13,5 x 19

Además de desagradable, la muerte es fea. Lo sabe todo el mundo. No hay nada mínimamente estético en la muerte. Las calaveras cuentan entre los restos orgánicos más siniestros producidos por el metabolismo humano. En cambio, son perfectas como reliquias. Solo hace falta que las adornemos un poco. ¿Dices que esos llamados escarabajos joya tienen un caparazón casi indestructible…?

“No te adornes con condecoraciones y méritos en vida, déjalos para tu calavera”.

Petrit Halilaj

Esculturas de acero

Galería Chert Lüdde, Berlín

— Hijo. Te he pagado una carrera de Bellas Artes. Igual podías ya dejar de hacer garabatos.

—Yo te apuesto lo que quieras a que eso que tú llamas hoy mis garabatos van a perdurar y perdurar y perdurar…

Gilbert & George

Keybeards

Diversos materiales, en 6 paneles – 151 x 190 cm

Galería Thaddaeus Ropac

Ustedes podrán pensar que las puertas del mundo las abren los contactos, pero no es así. Las puertas del mundo las abren las barbas. Las barbas y los bigotes del mundo rigen la economía mundial y también las religiones, la sociedad y todas las fiestas a nivel interplanetario. No es por casualidad que el hipsterismo las haya adoptado como emblema. Las barbas son signo de los tiempos, son máscara y a la vez son sentido, no hace falta vestir mucho más que una barba para tener presencia en el mundo. Es la verdadera y única razón de que los seres sin barba nos hallemos por debajo en este injusto reparto de poder.

Más barbas aquí: http://www.gilbertandgeorge.co.uk/work/pictures/2016/the-beard-pictures

Kim Simonsson

Mossgirl with birdhouse

Cerámica, fibra de nylon, plumas, radiocasete – 145 cm x 45 cm

Galerie Forsblom

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me he parado en este camino y solo estoy esperando que me dejes pasar. No estoy perdida, ni triste porque voy sola a todas partes. No me importa. Llevo mi radiocasete y solo necesito un poco de lluvia. Los seres de musgo vivimos entre vosotros y absorbemos vuestra humedad residual. Impedimos que os volváis mustios antes de tiempo, que la bruma os alcance las meninges e impregne vuestra ilusión. No permitimos que se filtren líquidos que gestionáis mal y además os mantenemos a salvo de todo lo viscoso. Por favor, haz como si no me hubieras visto, guárdame el secreto.

Dis Berlín (1959)

La Mansión del gran gato azul

Óleo sobre algodón – 58 x 57 cm

Galería Guillermo de Osma

Soy el heredero de la fortuna de mis dueños, pero sufro cianosis y no consigo pareja. En el mundo de los felinos, la cianosis es una lacra. Equivale aproximadamente a tener mal aliento humano. Procuro no maullar, abrir la boca solo para alimentarme. Y me limito a sentarme quieto, observarles a ustedes desde la puerta de mi palacio, esperar a que pase por delante una preciosidad de gata, de pelaje suave, cariñosa y daltónica.

Umberto Manzo

Untitled, 2018

Diversos materiales en papel y lienzo, madera – 160 x 160 cm

Studio Trisorio

Mi perfil se compone de: doce buenas lecturas, setenta y cinco documentos oficiales, veintitrés deudas que nunca pagué y ciento cinco cartas de amor arrugadas.

José María Yturralde

Elpis (serie Enso)

Acrílico sobre lienzo – 150 x 150 cm

Galería Javier López & Fer Frances

Mira fijamente al centro del universo. Observa que solo hay vacío. Que la luz es solo un reflejo lateral, brillante pero borroso, solo es luz porque tú la miras. Imagina que la luz rodea un círculo rojo. Centra en él tu percepción y abre tu corazón a la luz. Conecta con tu mente, déjala fluir y capta que tú no eres diferente de esa luz. Tú mismo eres autoluminoso. La forma de todo. El vacío también.

 

Almu Ballester

Autora de “Normas de Inseguridad”