Cortocircuitos

About Clara Redondo

Escritora, correctora y profesora de creación literaria. Imparte en RELEE el Curso Preparatorio Presencial (Escritura Creativa).

Feliz conexión

Por |13 Abril, 2017|

Yo tenía un amigo. Chema Hernández. Falleció va a hacer ahora dos años. Chema empezó siendo mi alumno en un taller de escritura creativa allá por el año 2006 o así. No soy capaz de fijar la fecha. Hace tanto tiempo. Todo ha cambiado tanto. Digo que empezó como alumno, pero acabó siendo uno de

Alivio

Por |17 Enero, 2017|

Fue casualidad que ese día en la biblioteca quedara libre En la orilla, de Rafael Chirbes, para aterrizar conmigo dos días después en la orilla del cabo de Roche, en Cádiz. Después de enamorarme de Crematorio y de París-Austerlizt, tenía necesidad de leer la novela que de él más me había recomendado mi entendida y

Fulano de tal

Por |8 Diciembre, 2016|

Por fin me he atrevido. He conseguido vencer mi timidez y preguntarle a un amigo mío de la infancia que por qué demonios me llama Clarita, en lugar de Clara. A mis casi cincuenta y con dos hijos adolescentes, no sé, no me pega, ¿no? Y es que hay varias personas que me nombran por

El maldito bloqueo del escritor

Por |6 Octubre, 2016|

No. No vende que una escritora, o sea, yo, airee su incapacidad temporal para escribir. Pero bueno, qué más da. Quizá sea una buena forma de espantar mis fantasmas, fu-fu, y, de paso, conectar con otros escritores que tal vez hayan pasado o estén pasando por un momento similar al mío, ¿no? Quién sabe.

Gracias

Por |12 Septiembre, 2016|

Voy a recordar este verano de 2016 por una sucesión de cosas buenas que me han pasado. Mes de julio. La casa del mirador ciego. No puedo parar de leer y a la vez no quiero que se me acabe esta novela maravillosa que me hubiera gustado escribir a mí. Quiero abrazar a Tora. Que alguien se encargue de acurrucar a esa niña, por dios.

Filosofía compartida

Por |29 Junio, 2016|

Cada relato que se lee en voz alta en el taller (o que leo en la intimidad cuando las clases son por internet) supone un reto para mí, un mundo de posibilidades se me ofrecen. Me apasiona identificar y expresar lo que ese texto me hace sentir, me gusta buscarle las posibilidades, detectar aquello que no fluye, imaginar otras secuencias, permitirme disentir, confrontar, mirar a los ojos al autor y ponerle frente a su deseo, para ver si ese deseo se ha colado o no entre las palabras de su texto, y si ha conseguido o no contar lo que quería

Sobre el ímpetu de los doce y otras cuestiones

Por |25 Mayo, 2016|

Pensé que se cansaría, que rompería pronto la rutina de escribir sobre lo mismo. Que encontraría cualquier excusa para dejarlo y pedirme pasar a otra cosa. Pensé que quizá era muy joven para mantener la constancia en un proyecto como este, porque llevarlo a cabo cuesta mucho esfuerzo. Pensé que ella misma se bajaría del carro. Pero nada de eso ha ocurrido.

Con la LIJ hemos topado

Por |2 Mayo, 2016|

¿Necesitamos el pretexto de un libro infantil para conectarnos con una parte de nosotros que tenemos ahí guardada o escondida o encerrada o que nos avergüenza mostrar? Buscamos libros para ellos, se los leemos, se los compramos, los obligamos a leérselos a veces, pero ¿y si esos libros nos hacen a nosotros un poco más sabios y un poquitín mejores personas?

Historias mínimas

Por |19 Marzo, 2016|

Había una energía positiva alucinante, promovida por ese profesor enamorado de su trabajo, que creía a tope en sus alumnos y que llevaba escrito en la frente «viva la creatividad». No necesito ningún ingrediente más para deducir que esos chavales llevan ya el germen de la inventiva, de la curiosidad, del goce por la lectura, de la escritura, de la libertad de pensamiento.

Hay que amarlo

Por |18 Febrero, 2016|

En uno de mis talleres de escritura, les propuse a mis alumnos que escribieran una historia partiendo de alguno de los personajes de los cuentos maravillosos que nos contaban nuestros padres cuando éramos pequeños. Tenían que ubicarlos en el mundo actual. A ver qué se les ocurría.